¿Quién es Donald Trump Cuando Está Solo?

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Opinion, Politica

¿Quién es Donald Trump Cuando Está Solo?

By Jonathan Coelho| Tradução: Jamal Fox

Sentado y leyendo el “plan de acción” de Donald Trump, he empezado a sospechar que él podría ser la “carta comodín” más grande que los Estados Unidos haya jamás visto. Es algo nuevo y completamente irreal: un magnate que pasa a ser un gran actor y que ahora es el presidente de los Estados Unidos de América.

Yo tampoco apoyé a Trump como candidato, ni voté por él en las últimas elecciones. Sin embargo, le doy el beneficio de tener una mente abierta hacia él, esperando ver las primeras acciones de la nueva administración del país más poderoso de la tierra.

Tengo un presentimiento que ha crecido en mí, una sospecha que la retórica de Trump y sus discursos estratégicos apuntaban a cautivar a los estadounidenses más ingenuos. Ya que Trump tiene mucha experiencia en el negocio del entretenimiento, como en su programa de televisión de realidad “El Aprendiz”, entre muchas otras actuaciones, se espera que use este talento innato para engañar a personas inocentes (en todo el mundo). No creo que el Trump que vimos en TV era sincero. De hecho, creo que fue una actuación bien preparada por un actor muy competente. Ahora vemos a Donald Trump actuando como Donald Trump (algo inusual) como si fuera un personaje de película que al final se convierte en un campeón.

Llegamos a este mundo preparados para desempeñar roles y manejar nuestra percepción de otras personas al interactuar con ellos. Llegamos con una misión y un objetivo que si nos llevamos bien con los demás y les aventajamos, esto definirá quiénes somos socialmente y definirá nuestro “statu quo”. Me parece que el Sr. Trump está muy por delante de nosotros, más que Ronald Reagan, un actor de la época de Trump antes de convertirse en presidente.

Trump da la impresión de que siempre es parte de una escena del cine dentro de la realidad. Mientras la gente le mira, sus acciones parecen ser premeditadas, ya sea al frente de una cámara, en vivo o en medio de la gente. Si por naturaleza cada ser humano es un actor, en el caso de Trump él es un súper humano en el arte de actuar, que parece dominar tan bien.

En su campaña, Trump gritó palabras a sus partidarios para “sofocar” la fuerza de los gritos de manifestantes que invadían sus concentraciones. “¡Sáquenlo de aquí!” gritó. “Quisiera darle un puñetazo en la cara”. Él emanaba odio contra todas las personas que mostraban oposición: periodistas, opositores políticos e incluso ciudadanos comunes que no lo apoyaban. Los describió como “perdedores”, los apuntó y los llamó “repugnantes”.

Mientras interpretaba su personaje de televisión frente a las cámaras, se podía esperar que Trump sea arrogante y defienda su personalidad competitiva y narcisista. Era interesante, incluso raro, ver lo “extrovertido” que era en sus últimos discursos de campaña por ganar los votos de la audiencia. Para un candidato elegido, él tiene una manera de hacer cosas que están completamente fuera de lo común. ¿Es el golpe estratégico de un genio?

Al final de su campaña, su retórica cambió, volviéndose más moderada con matices de ideales progresistas, como la reforma de infraestructura, políticas para ayudar a los más pobres y marginados así como a veteranos y minorías (como las comunidades afroamericanas). Inesperadamente, Trump dijo a los votantes negros: “Ustedes viven en la pobreza, sus escuelas no son buenas, no tienen trabajo, el 58 por ciento de su juventud está desempleada. ¿Qué diablos tienen que perder?” Concluyó: “¿Qué tienen que perder intentando algo nuevo como Trump? ¿Qué pierden?” Esto es algo que pocos o quizás ningún candidato presidencial ha dicho en la historia de las campañas electorales.

Debido a su personalidad ideológica impredecible, Trump era la “carta comodín” entre los otros candidatos. Uno puede ver que en sus diálogos y retórica, en vivo y grabados, él incorporaba posturas conservadoras, otras progresistas y otras no clasificadas. Incluso podía ser moderado, por ejemplo, cuando dijo: “Ahora es el momento cuando Estados Unidos debe atar las heridas de la división, debemos unirnos”.

El hecho es que Trump puede cambiar fácilmente su postura y ser muy flexible con respecto a algunos temas de la agenda nacional, especialmente cuando dice: “A todos los republicanos, demócratas e independientes en toda esta nación, les digo que ahora es cuando debemos unirnos como un pueblo”. Esta es una postura positiva para Trump que le ayuda a entablar diálogos con los líderes mundiales, miembros del Congreso y personas de diferentes afiliaciones y posiciones políticas. Pero para enfrentar y defender los intereses de Estados Unidos y encontrar maneras para aumentar los ingresos, Trump no parece rehusarse a tomar decisiones que no son populares o arriesgadas, lo que puede hacer que se “vea mal” e incluso poner en peligro su legado.

En resumen, lo que he dicho sobre las características del presidente electo, el cual ha expresado a través de su retórica y discursos, sugiere que Donald Trump podría ser un presidente altamente explosivo. Podemos dibujarlo como un presidente extremadamente dinámico, que tiene relaciones dudosas y que no es terriblemente cordial con otros agentes sociales y políticos. También puede ser un hombre enérgico y entusiasta. Puede ser audaz o brutalmente agresivo al tomar decisiones mientras intenta desesperadamente crear una versión más prominente, brillante, fuerte e impresionante de “El Sueño Americano”, que se reflejará en los resultados de su administración. Todo esto ocurre sin vacilar sobre las consecuencias y daños colaterales que sus decisiones pueden causar. Rudo, amenazador, explosivo, astuto, resistente, Donald Trump es el tipo de hombre que puede llenar un estadio tan sólo con su presencia.

¿Lo más interesante de todo? ¿Es posible que Trump pueda cambiar el país con su administración tan única y peculiar? Quizás, pero también lo inverso puede ocurrir con resultados inimaginables. De todas formas, su plan de acción comenzará en los próximos meses, y creo que será muy diferente de su retórica de campaña, lo que resultó en un impacto inesperado en lo “establecido”. Será muy interesante ser testigos de las posibles e imposibles direcciones que los Estados Unidos de América pueda tomar.

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December 8, 2016

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