La Historia de Michelli Anatolio

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La Historia de Michelli Anatolio

By Mariana Silva - Traducción: Jamal Fox

En esta edición de Tribuna, nos complace compartir con ustedes la historia de Michelli Anatolio. Nacida en Brasil, en el pequeño pueblo de Balsamo, Sao Paulo, ella vio cambiar su vida por completo cuando se mudó a EE.UU. con sus padres y hermana menor hace 10 años.

 
En ese momento, Anatolio tenía 17 años y cuando llegó al país, tuvo la sensación de que estaba en un sueño. Todo le fue familiar ya que tenía como referencias las películas que había visto de niña: casas de madera y estructuras tan diferentes a su país de origen, además de la cultura y las cuatro estaciones tan bien definidas.

 
Todo comenzó en 2006, cuando los padres de Anatolio llegaron a los Estados Unidos para conocer el país y probar su suerte. Después de unos seis meses, decidieron regresar a Brasil porque extrañaron profundamente a sus hijas. Su plan era traer a toda la familia y permanecer por un máximo de dos años.

 
El padre de Anatolio había trabajado en el servicio público de Brasil y podía tomarse una licencia laboral de 24 meses y volver a su trabajo. Sin embargo, el tiempo pasó y la familia decidió quedarse un poco más porque se habían acostumbrado a la vida tranquila que llevaban en la ciudad de Bethel, CT.

 
Los primeros años no fueron fáciles para Anatolio y su familia. “Todo era nuevo, no conocíamos los lugares, ni cómo funcionaban las cosas y no hablábamos inglés. Mi padre trabajaba en el servicio público en Brasil, tenía una profesión. Pero cuando llegó aquí, sintió que era sólo otro inmigrante más, y le fue difícil asimilarlo”.

 
“Durante el invierno, fue complicado encontrar trabajo. Mi padre estuvo desempleado durante meses. Trabajamos duro y siempre mantuvimos nuestra fe fuerte de que todo iba a salir bien”, contó Anatolio.

 
Poco a poco, Anatolio y su madre iniciaron su propia empresa de limpieza. Ella trabajaba durante el día y asistía a clases de inglés durante la noche. Sabía que para volar más alto debía aprender el idioma.

 
Vida universitaria

 
En 2011, Anatolio se casó y se mudó a New Milford. Ella siguió limpiando casas. Ella comparte que su marido fue la influencia principal detrás de su decisión de perseguir un título universitario. Ella tomó el examen TOEFL para asistir a Western Connecticut State University (WCSU), pero su puntuación no era lo suficientemente alta. Sin embargo, esto no la detuvo. Ella decidió asistir a Naugatuck Valley Community College (NVCC), lo que le ofreció la fundación necesaria para trasladarse a WCSU.

 
“A veces no entendemos el plan de Dios, pero asistir a NVCC me ayudo a prepararme para la universidad y esa fue la mejor decisión que he tomado”, explicó Anatolio.
Ahora, a sólo cuatro meses de graduarse de Servicios Sociales, entre las muchas lecciones aprendidas de Anatolio es que hay que trabajar duro para lograr una sociedad justa, democrática y equitativa para todos.

 
“Me hace muy feliz servir a la comunidad inmigrante en general. Quiero apoyar a toda la comunidad porque cuando yo llegué a este país, necesitaba ayuda y apoyo. Y ahora, después de todo lo que he vivido, pienso que hay una manera de devolver todas las cosas buenas que recibí cuando vine aquí. Cada persona sólo puede ofrecer lo que tiene, y quiero ofrecer lo mejor de mí. No hay nada más gratificante que poder ayudar a un vecino. Entiendo las luchas de muchos inmigrantes porque yo misma las he sentido”.

 
Para Anatolio, ser capaz de ayudar a la gente mediante los servicios sociales es gratificante. “Lo que aprendí a lo largo de esos años en la universidad es que el servicio social no es una profesión sino un llamamiento. Uno trabaja con personas necesitadas todos los días y a veces esto puede ser agotador si el profesional no está capacitado para trabajar con la gente menos privilegiada, incluso puede caer en depresión, y es por esto que esta carrera no es para todos”, afirmó.

 
Cuando se le preguntó acerca de su sueño americano, Anatolio respondió con firmeza: “Vengo de una ciudad lejana, estoy a punto de graduarme de una universidad americana, estoy trabajando en el área del servicio social, que me encanta, y tengo un marido maravilloso que me apoya y alienta mis sueños. Sólo puedo agradecer a Dios porque mi sueño se está cumpliendo”.

 

 

Para Anatolio, EE.UU. puede definirse en una sola palabra: oportunidad. Ella cree que a través de la lucha, el coraje y la perseverancia uno puede lograr sus sueños.
“Las cosas funcionan cuando uno lucha con todas tus fuerzas para hacerlas realidad. Si tienen un sueño o deseo ferviente de algo, si perseveran y creen en el plan de Dios para su vida, cuando hay lucha y fe, entonces podrán llegar adonde quieran”.

 

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April 21, 2017

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